domingo, 14 de diciembre de 2008

VISA para abrazarte


12 de Diciembre, 8:00 am. Bogotá Colombia.
Cielos despejados, el sol riendo a carcajadas y un monstruo prehistórico rugiendo en mi estómago.
La ansiedad hecha mujer, una fila de caras ansiosas y diversas, un mundo impersonal, gris, con formas para determinar los sentimientos y los sueños. Yo sólo quería abrazarte, sentir tu corazón y encontrar algo de calma. Empiezo a olvidar tu rostro y el pánico se apodera de mi.
Me aferro a dos estúpidos formularios, reviso una y otra vez si falta algo por llenar... Voces amplificadas por todo el lugar, un escenario surreal y sólo pienso en ti.
AL fin entramos y nos tratan como terroristas,nos huelen con el detenimiento de un perro guardian.
De nuevo filas, formularios, voces impersonales y metálicas... Quiero vomitar!!!
Mi nombre retumba en el lugar, filas, mis huellas digitales, un numero: 401.
Ya no soy yo, soy 401... Ahora la última fila, la fila que puede llevarme a ti, la fila que me dará paz. Es el momento de saltar, un salto importante, y nadie sabe si el paracaidas va abrirse. Un asiático con perfecto acento gringo me recibe con un español enredado y breve. Respondo sus preguntas con seguridad, no me mira a los ojos, sólo los formularios y continua su interrogatorio de carcelero. Preguntas, respuestas, preguntas, y un desenlace de terror: "Señorita usted no puede entrar a los Estados Unidos, devuelvo su pasaporte y entrego una hoja para explicar los motivos de la negación de su visa". No se me ocurre nada más que regalarle un Thanks cargado de sarcasmo y odio.
Anestesiada, desubicada, ida, en aquel salón de concreto, de números, de entes... quiero salir, salir, camino, avanzo, salgo de quel maldito infierno...
Sólo quería abrazarte, nada más. Un estúpido papel se interpone entre nosotras, leyes ridículas me separan de ti...Lloro, lloro, lloro...

4 comentarios:

Julie dijo...

Hola:

No sé quien eres, pero me conmovió muchísimo tu post. Supongo que, de alguna forma, he sentido algo parecido.

Nunca me han negado una visa, pero hace poco fui realmente consciente de cómo, como colombianos, el mundo realmente tiende una barrera ante nosotros. Tengo a alguien a quien quiero mucho y quiero visitar en Irlanda. Pero dadas todas las caracterísitcas del caso, al leer la página de información y requisitos sobre visas, llegué a la conclusión de que tienen todas las razones para negármela. Es un simple viaje, una visita amistosa después de ocho años de no vernos. Y lo más triste: nada de eso sería un problema si yo fuera argentina, chilena, ecuatoriana o hasta venezolana. Para ellos, entrada libre. Para nosotros, un proceso que no garantiza que podamos entrar al territorio. Triste, realmente triste.

johavaron dijo...

Gracias Julie... y yo que pensaba que era la única que paseaba por aquí... Es verdad ser colombiano es bello y fatal.
Ya me verás rondando tu blog.

Maximiliano dijo...

Cada vez que leo este post se me hace un nudo en la garganta. Disculpas por no comprender exactamente lo que se siente, pero un abrazo a la distancia.

johavaron dijo...

gracias, los abrazos son altamente terapeuticos!