domingo, 24 de agosto de 2008

Reacciones domingueras

Experimento:
Pongo una tanda de salsa en el café internet, esa endemoniada que se cuela por debajo de la ropa, que agita el corazón y nos doblega a su santa voluntad.

Resultados:
Se agitan los brazos y los hombros. Las caderas se contonean, se canta, se desborda ritmo por los poros. Y no soy sólo yo. Algun cliente se para en medio de mi asombro y baila, cierra los ojos, poseido por la salsa...

Yo quiero que tu muevas esas caderas como si fueras una fiera...Gozalo con la 33...

1 comentario:

Luis dijo...

Creo que yo sería uno de los que no logra contenerse y bailaría!!!!!!!